Por Mariano Mosquera y Pablo Ezequiel Flores Kanter.
Marzo 2026.

Las denominadas prácticas cuestionables en investigación (QRP) fueron abordadas en una reciente publicación del Centro de Bioética de la UCC que puede descargarse aquí. En este trabajo, de Ezequiel Flores Kanter y Mariano Mosquera, se desarrollan las taxonomías y los principios éticos que son necesarios para clarificar lo que se entiende por prácticas cuestionables en investigación. Los autores trabajan sobre la terminología (en inglés) más utilizada en la materia, pero reinterpretan la bibliografía predominante y proponen nuevas relaciones.
En el presente desarrollo se realiza una nueva interpretación a la luz de la nueva política de ética en investigación de la Universidad Católica de Córdoba.
Puede descargarse aquí una infografía con la nueva taxonomía propuesta en un continuum entre prácticas responsables (RRP) y malas prácticas (BRP), con la inclusión (en el centro del continuum) de las prácticas cuestionables en investigación (QRP).

Prácticas responsables
En el presente trabajo, las denominadas RRP se caracterizan por múltiples niveles escalonados. Esto significa que el primer requisito es la máxima de verdad, el segundo es el cumplimiento y el tercero el IS (estándares institucionales). Luego, en el marco de estos tres niveles el investigador o investigadora posee grados de libertad de decisión en investigación (RDF).
La máxima de verdad (o de contribución verdadera) se presenta como aquella máxima de calidad de la información de Paul Grice, que se define como: “no digas nada que creas que es falso”. Seguidamente, el investigador o investigadora debe cumplir la normativa (la ley, en todo su alcance) y, finalmente, seguir los estándares de la organización (IS). En este último caso se trata de la política y prácticas institucionales de la Universidad Católica de Córdoba, como lo es la política de ética en investigación aprobada en el año 2025.
La infografía destaca dos elementos clave del IS de la Universidad Católica de Córdoba, la integridad del investigador o investigadora y la transparencia justificativa.
La integridad incluye tres ejes importantes. Primero, retoma el cumplimiento no solo de la legalidad sino también de los principios éticos y bioéticos. Segundo, implica un apartamiento en caso de conflicto de intereses. Finalmente, y tercero, incluye el principio de prudencia como adecuada evaluación de decisiones de investigación y de sus riesgos según el estado del arte en la materia.
Por último, la transparencia justificativa busca ser concluyente en la comunicación de una investigación, con información completa (sin sobreinformación), relevante (en el contexto del estado del arte) y no-ambigua. Se trata de una transparencia de reporte basada en las decisiones de investigación con integridad. Es interesante observar cómo en este principio de transparencia se aplican las restantes máximas de la comunicación de la información de Paul Grice.
Es importante aclarar que una adecuada definición de las prácticas responsables en investigación (RRP) resulta fundamental para una correcta descripción de las malas prácticas (BRP) y las prácticas cuestionables (QRP).

Malas prácticas
Las malas prácticas (BRP) se posicionan como antagónicas a las prácticas responsables (RRP). El elemento central de una mala práctica es la decisión arbitraria, como deliberada. Una decisión que intencionalmente no sigue el escalonamiento de las RRP. Aquí hay dos posibilidades.
Primero, un investigador o investigadora puede seguir la máxima de verdad e incluso tomar algunas decisiones con prudencia en el marco de un estado del arte. Sin embargo puede no cumplir con normativas (legales) o con ciertos principios éticos y bioéticos. Esto significa que se intenta hacer ciencia pero alejada del IS (NO-IS). Un comportamiento de NO-IS como se encuentra en una BRP no permite al investigador o investigadora alegar ignorancia o compulsión externa como excusa y, por lo tanto, se califica como intencional.
Segundo, un investigador o investigadora puede directamente e intencionalmente no cumplir con la máxima de verdad. Este comportamiento anti-ciencia elimina por completo cualquier evaluación sobre los siguientes escalones de la RRP. En este escenario se encuentran las malas prácticas de FFP (fabricación, falsificación y plagio), selectividad y opacidad.
Hay otros dos elementos importantes, finales, para destacar en este eje de BRP.
Uno, las malas prácticas pueden ser legales o no según el contexto. En general las prácticas anti-ciencia incumplen leyes y algunos elementos de NO-IS pueden también contradecir normativas formales.
Dos, tanto las prácticas cuestionables (QRP) como las malas prácticas (BRP) son incentivadas por elementos estructurales que en la infografía denominamos como “presiones”. Una influencia negativa y externa al proceso de investigación de sponsors, instituciones, o de la propia carrera de investigación (publish or perish, por ejemplo) actúa como conflicto de intereses que favorece el desarrollo de las prácticas cuestionables (QRP) y las malas prácticas (BRP).

QRP
Ahora podemos definir de mejor manera a las denominadas practicas cuestionables en investigación (QRP). La característica central en la decisión del investigador o investigadora es que esta se produce con negligencia. Es decir, existe una impericia no intencional que genera un mal cálculo de riesgos en las decisiones del proceso de investigación. Por este motivo, lo que se afecta (sobre todo) es el principio de prudencia. Esto, a su vez, genera sesgos (no intencionales) de selectividad (inercial, externa) y generalización, entre otros. La imprudencia puede implicar una incorrecta lectura del estado del arte que afecta la cantidad y calidad de evidencia producida o puede tratarse de una deficiente interpretación del IS.
Otro elemento de las QRP es la transparencia débil. Es decir, una transparencia de reporte sin alcanzar razonablemente los estándares de la transparencia justificativa de la ciencia. Esta debilidad del reporte puede ser independiente de la imprudencia.
Finalmente se debe resaltar que tanto las malas prácticas (BRP) como las prácticas cuestionables en investigación (QRP) generan consecuencias negativas institucionales y sociales. Equiparándose las mismas desde el punto de vista del daño generado.
Como solución a las QRP la tendencia actual se encuentra puesta en desarrollar capacidades de “vigilancia activa” en los propios equipos de investigación (sobre todo en los más inexpertos). Se trata de la identificación temprana de las presiones estructurales y de como estas pueden favorecer la imprudencia o la debilidad de reporte. En definitiva, anticipación para prevención consciente.

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Mariano Mosquera

Mariano Mosquera.

Doctor en Ciencia Política.

Director del Centro de Bioética UCC.

Profesor en ética y transparencia.

Pablo Ezequiel Flores Kanter

Pablo Ezequiel Flores Kanter.

Doctor en Psicología.

Investigador y profesor.

Experto en ética en investigación.